El debate sobre las ciudades flotantes oscila demasiado entre entusiasmo y burla. Algunos las presentan como respuesta a la presion climatica; otros, como una fantasia cara. Pero si el tema importa para el futuro de las costas, necesita un sistema de medicion y no solo consignas.
Un sistema flotante debe compararse no por renders bonitos, sino por metricas claras: energia, agua dulce, residuos, mantenimiento, materiales, seguridad, conexion con tierra, impacto ecosistemico, costo operativo y valor publico. Sin esos criterios, el proyecto sigue siendo un mito y no una infraestructura.
Para Ocean Fund esto importa porque el proyecto ya se ubica en la interseccion de clima, oceano, tecnologia, ciudades sobre el agua, sensores e indices publicos. Por eso las ciudades flotantes deben entrar en una capa de investigacion y calificacion.